La halitosis o mal aliento es una condición que toda persona experimenta en ocasiones, ya que su primera causa es la ingesta de alimentos con olor muy fuerte: cebolla, ajo, café o tabaco. Sin embargo, en una boca saludable, al lavarse los dientes desaparece el olor desagradable; si permanece, las razones te las contaremos a continuación:

El aliento se produce por las bacterias que crecen en la boca, lengua o encía, además, los aceites de los alimentos son llevados a los pulmones y luego salen por la boca. Los alimentos que comes tienen sus propias bacterias y, si no retiras los residuos de comida con el cepillado y el hilo dental, se acumularán y sus componentes provocarán el mal aliento, además de infecciones, gingivitis o boca seca. Esta higiene deficiente también puede afectar a los dispositivos removibles como dentaduras postizas.

Además de las bacterias, las causas del mal aliento pueden ser:

  • Boca seca. La falta de producción de saliva (común durante el sueño) provoca mal olor porque esta elimina las bacterias en la boca, lo que explica el mal aliento matutino que empeora al dormir con la boca abierta. Algunos medicamentos contribuyen a la sequedad bucal, por lo que se relacionan con el mal aliento.
  • Infecciones en la boca. Como caries, heridas quirúrgicas por cirugía bucal, extracción de dientes, llagas bucales y enfermedad de las encías.
  • Infecciones del tracto respiratorio (garganta, nariz o pulmones) que provocan goteo nasal posterior o inflamación crónica en la nariz.
  • Problemas gastrointestinales. Como el reflujo crónico de ácidos estomacales; las alteraciones metabólicas como la resistencia a la insulina puede provocar la cetoacidosis o liberación de cuerpos cetónicos a través del aliento, con un olor muy peculiar. La trimetilaminuria es un trastorno del metabolismo en la cual el cuerpo no puede descomponer los compuestos que contienen nitrógeno, como la trimetilamina (presente en huevos, hígado, legumbres y algunas verduras), liberando un desagradable olor a pescado.
  • Insuficiencia renal y enfermedades hepáticas. Un tratamiento inadecuado de estas enfermedades puede provocar que se incrementen los niveles de ácido úrico en la sangre, con lo que se exhalan por el aliento compuestos volátiles sulfurados que huelen mal.

Causas del mal aliento

Percatarte de que tienes mal aliento puede ser difícil ya que el olfato se acostumbra a los olores que percibimos con frecuencia y no los identifica como extraños, por lo que probablemente tengas que preguntar a alguien de confianza, u observar si tus seres queridos se apartan de ti, o se cubren la nariz cuando hablas cerca de ellos.

Una forma de detectar si tienes halitosis es observar tu lengua: si tiene un revestimiento de color blanco o amarillo probablemente huela mal, ya que esa capa se compone de bacterias, metabilitos y células descamativas. Asimismo, si tienes sequedad en la boca o percibes un sabor metálico desagradable, probablemente tu aliento no sea el más agradable.

Si has descubierto que tienes mal aliento, agenda tu cita de inmediato en The Dental District para una limpieza dental profunda, tratamiento de enfermedades como la caries o la gingivitis, o el diagnóstico de otras condiciones que puedan provocar esta incómoda condición. Escríbenos a través de nuestro formulario de contacto, con gusto te atenderemos.

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